Ciudad de México, México. - El gobierno mexicano considera frenar el envío de petróleo a Cuba tras recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La medida busca evitar represalias que podrían complicar las relaciones bilaterales.
México ha sido un importante proveedor de crudo para Cuba, enviando entre enero y septiembre de 2025 un promedio de 17,200 barriles diarios. Este apoyo energético representa un ingreso significativo para Cuba, con un valor estimado de 400 millones de dólares. Sin embargo, la presión política cruzada ha llevado a una revisión interna de esta política por parte de las autoridades.
Un funcionario del gobierno mexicano expresó preocupaciones sobre una posible acción unilateral de Estados Unidos, citando las amenazas directas de Trump. El presidente ha afirmado que "Cuba está lista para caer" y ha dejado claro que no habrá más petróleo ni recursos financieros para la isla, intensificando así la tensión.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, ha manifestado el compromiso de continuar con los envíos de petróleo a Cuba. En sus declaraciones, resalta la ayuda internacional que representa esta política y sostiene que la solidaridad con el pueblo cubano no debería cesar. Sin embargo, las opciones consideran tanto la suspensión total como la reducción del suministro.
La situación se complica ante la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) y los constantes comentarios de Trump sobre los cárteles de droga. Además, México observa un aumento en la vigilancia de drones de la Armada de Estados Unidos sobre sus aguas, lo que genera inquietudes sobre la seguridad en la región. Las autoridades temen que un corte del suministro energético podría desencadenar una crisis humanitaria en Cuba, aumentando el flujo migratorio hacia México.