Tamaulipas, México. - Un capítulo del libro "Ni venganza ni perdón" revela la cercanía entre Jesús Ramírez Cuevas, vocero presidencial, y Sergio Carmona, empresario vinculado al contrabando de combustible. La relación ha generado gran polémica debido a sus impactos en la política mexicana.
El texto menciona reuniones y colaboraciones entre Ramírez y Carmona, apodado "El Rey del Huachicol". Se documentan comunicaciones que sugieren una influencia significativa de Carmona en la financiación de campañas políticas y en la relación con altos funcionarios del gobierno, incluyendo al presidente Andrés Manuel López Obrador.
Carmona, asesinado en 2021, tenía una trayectoria marcada por el lucro a través del contrabando y vínculos con el narcotráfico. Diversas fuentes indican que Ramírez facilitó encuentros estratégicos con figuras políticas, como Mario Delgado y Américo Villarreal, actual gobernador de Tamaulipas, en un contexto donde el financiamiento de campañas políticas se mantenía opaco y cuestionado.
Desde el surgimiento de su red, Carmona se convirtió en un operante clave en la frontera, financiando campañas desde 2018. Su muerte, supuestamente ligada a su colaboración con la DEA, no detuvo las operaciones, pues su esposa asumió el control de la red tras su asesinato.
Mientras las investigaciones en México parecen estancadas, en EE.UU. se están realizando acciones legales en relación al lavado de dinero y otras irregularidades. La presidenta Claudia Sheinbaum está al tanto de los antecedentes de este caso, que sigue afectando la imagen de Morena. El legado de corrupción que rodea a estos individuos destaca las profundas conexiones entre el poder político y el crimen organizado en México.