Madrid, España. - La segunda novillada nocturna en Madrid registró un ambiente reducido debido al partido de España en el Mundial. A pesar de la competencia, el novillo de Antonio López Gibaja que abrió la noche mostró grandes cualidades desde su salida.
Cristian González inició la faena con un buen manejo del capote, cuidando al novillo ante la falta de fuerza. El novillo respondió con valentía, aunque el viento complicó la actuación. A pesar de los altibajos en la faena, González demostró actitud y técnica, culminando con manoletinas y una estocada baja.
El segundo novillo, de gran alzada y fuerte carácter, empujó en el caballo y participó en un quite por lopecinas, protagonizado por Jairo López. Juan Alberto Torrijos ofreció una labor comprometida con este novillo, que finalmente se rajó. A pesar de ello, logró templar al animal con muletazos naturales.
La noche concluyó con los toreros Cristian González y Juan Alberto Torrijos recibiendo silencio del público, mientras que Jairo López completó la terna. La actuación de Torrijos, a pesar de los desafíos, dejó una imagen seria y prometedora para futuros eventos.