Toluca, Estado de México. - Una aeronave C-130J Super Hercules de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó en Toluca el pasado sábado, lo que ha generado debate sobre la relación de cooperación militar entre México y el país vecino. La llegada fue autorizada por la Secretaría de la Defensa Nacional debido a actividades de capacitación.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, explicó que la autorización para la llegada del avión se dio en octubre del año anterior y enfatizó que no era necesario el consentimiento del Senado, ya que no se trataba de un despliegue de tropas. Insistió en que el aterrizaje estaba relacionado con acciones logísticas y de capacitación.
El Gabinete de Seguridad también comunicó que el vuelo se realizó bajo un acuerdo bilateral en materia de seguridad. El C-130J, un avión de transporte militar, es conocido por su capacidad para realizar misiones de evacuación y traslado de equipamiento pesado, lo que lo convierte en un activo valioso en operaciones especiales.
Este evento se produce en un contexto de creciente tensión en la relación bilateral, destacando que la súbita llegada de la aeronave generó reacciones en el Senado. El legislador José Clemente Castañeda Hoeflich solicitó aclaraciones sobre el viaje, enfatizando que aún no se ha autorizado el ingreso de tropas estadounidenses a México.
Sheinbaum Pardo mencionó que una futura visita de la Guardia Costera de Estados Unidos requerirá aprobación del Senado y aseveró que cada operación es evaluada con detalle. En el marco de estas actividades, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos emitió una alerta por posibles interferencias en el espacio aéreo sobre México, lo que añade complejidad a la situación.