Kanasín, Yucatán. - Cuatro alcaldes en Yucatán, tres del Partido Acción Nacional y uno del Partido Movimiento Regeneración Nacional, enfrentan serias acusaciones de corrupción relacionadas con el desvío de recursos públicos. Estas acusaciones, respaldadas por denuncias y auditorías, generan alarmas sobre el impacto en las finanzas municipales.
El alcalde de Kanasín, Edwin Bojórquez Ramírez, ha ignorado una orden judicial que exige el cierre de un relleno sanitario considerado peligroso para el medio ambiente. A pesar de la clausura ordenada por las autoridades, Bojórquez ha continuado las operaciones del basurero, generando preocupación en la comunidad, especialmente porque el municipio produce más de 137 toneladas de desechos diarios.
Por otro lado, la alcaldesa de Conkal, Linda Pérez Quijano, ha sido acusada de inflar costos en proyectos de repavimentación. Se ha revelado que el gasto de más de 1,6 millones de pesos por la repavimentación de una calle es excesivo. Comparado con otros contratos públicos, el costo real debería ser significativamente menor, lo que pone en tela de juicio la transparencia en la gestión de recursos.
En Baca, el alcalde Fredy Basto Basto también es objeto de críticas tras justificar un gasto de 3 millones de pesos por la instalación de dos resbaladillas en un área de recreación. Regidores han indicado que la cifra declarada es desproporcionada en relación a la obra realizada, sumando a la creciente preocupación por la rendición de cuentas de sus administraciones.
Las denuncias de corrupción no solo generan indignación entre los ciudadanos, sino que también ponen en riesgo el desarrollo municipal. La presión para que se tomen medidas adecuadas es cada vez más evidente, y los ciudadanos demandan transparencia y justicia en la utilización de recursos públicos.