Monterrey, Nuevo León. - El aumento del precio del diésel, debido al conflicto en Medio Oriente y cambios en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), está generando una fuerte presión sobre el sector del autotransporte de carga. Estas modificaciones ya se reflejan en los costos logísticos, afectando la rentabilidad del sector.
Empresarios del área indicaron que, antes del inicio del conflicto el 27 de febrero, el diésel costaba 25.96 pesos por litro, con un IEPS de 7.36 pesos. Sin embargo, el precio del combustible ha aumentado a entre 28 y 29 pesos por litro. A pesar de que el Gobierno federal ha reactivado estímulos fiscales, los resultados son considerados insuficientes para contrarrestar el impacto.
Javier Cendejas, presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) Noreste, mencionó que el diésel representa del 30 al 40 por ciento de los costos operativos. Alertó que cada aumento de un peso en el precio del diésel podría disparar los costos de flete en hasta un cuatro por ciento, lo que podría llevar a ajustes en tarifas pronto, especialmente en nuevos contratos.
Jesús Tamez, director de Transervicios Logísticos, reconoció los esfuerzos gubernamentales pero afirmó que la combinación del alza en el precio del diésel y la reducción del beneficio fiscal afecta la liquidez y capacidad de inversión del sector. La disminución en el acreditamiento del IEPS puede desincentivar el cumplimiento fiscal.
Omar Ortiz Garza, delegado en Nuevo León de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos, también expresó que el incremento en el precio del combustible impacta directamente la operación diaria de las empresas de transporte. Este ajuste en tarifas, que depende de varios factores logísticos, ya está provocando presiones inflacionarias que afectan la economía en su conjunto. La evolución del conflicto internacional podría seguir incrementando los precios del petróleo, afectando así la cadena logística del país.