Playa del Carmen, Quintana Roo. - Activistas de colectivos ambientales hicieron un llamado a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para que se garantice la transparencia en la obra LT Playa del Carmen–Chankanaab II, que involucra la instalación de una línea submarina. Aseguran que la falta de supervisión adecuada podría ocasionar daños significativos al ecosistema marino local.
En una rueda de prensa, los activistas manifestaron su preocupación por el impacto que este proyecto podría tener sobre la biodiversidad, que incluye especies de flora y fauna vulnerables. Hans Ramírez, un entrenador de aguas abiertas, destacó que desde hace seis años han estado monitoreando el arrecife y ya han presentado a la CFE y a autoridades ambientales un reporte que demanda una consulta ciudadana.
Ramírez añadió que durante un monitoreo reciente se registraron más de 100 observaciones de especies protegidas bajo la norma NOM-059, así como corales que están en peligro crítico de extinción. El activista también subrayó que la autorización ambiental para este proyecto fue otorgada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en 2022, a pesar de que la obra provocó interrupciones en las vialidades locales.
La línea submarina ha llevado al cierre temporal de la playa 88, lo que ha levantado voces de oposición entre los residentes y empresarios de la zona. La preocupación principal radica en la vulnerabilidad de los arrecifes de coral, que son sensibles a la intervención humana. Los ambientalistas no están en contra del suministro eléctrico, pero exigen que el proyecto lleve a cabo con la asesoría de expertos en medio ambiente.
El grupo solicitó a la CFE llevar a cabo una reunión pública donde se discutan los aspectos del proyecto, incluyendo las estrategias de mitigación y las medidas de conservación del medio ambiente a implementar. La comunidad está a la espera de respuestas que garanticen la protección de su entorno.