Puebla, Puebla. - En el contexto del Día del Amor y la Amistad, es fundamental recordar la importancia del amor propio como base para establecer relaciones auténticas. La psicoterapeuta ericksoniana Minerva Salcedo destaca que este proceso comienza con el autodiálogo y la reflexión personal.
Minerva menciona que las heridas de la infancia juegan un papel crítico en el desarrollo del amor propio. Un trato negativo durante la niñez puede hacer que el individuo arrastre sentimientos de rechazo y baja autoestima. “Cada limitación que enfrentamos en la infancia actúa como una mancha en nuestra hoja en blanco”, explica, indicando que la falta de reconocimiento genera inseguridades en la vida adulta.
Para sanar estas heridas, Salcedo sugiere un ejercicio de autodiálogo. Preguntas como "¿Qué siento?" y "¿Qué hice bien hoy?" ayudan a fortalecer la autoestima y la autovaloración. Reconocer que el amor debe ser incondicional es clave para romper ciclos de dependencia emocional y fomentar el amor propio genuino. La psicoterapia se presenta como una herramienta esencial en este camino, guiando hacia la aceptación y el autocuidado.
El amor propio no es solo una idea abstracta. Se manifiesta en acciones concretas que promueven el respeto por uno mismo y el establecimiento de límites saludables. Salcedo enfatiza que darse valor y respeto permite crear vínculos más libres y conscientes. Aprender a amarse a uno mismo es el primer paso para conectar de manera genuina con los demás.
Reflexionar sobre el amor propio en este Día del Amor y la Amistad nos recuerda que cultivar una relación positiva con nosotros mismos es esencial. Al hacerlo, no solo celebramos nuestro valor, sino que también abrimos la puerta a relaciones/">relaciones más plenas y enriquecedoras con los demás.