Monterrey, Nuevo León. - El Congreso del Estado aprobó reformas a la Ley de la Institución Policial Estatal, permitiendo que personas con tatuajes puedan ingresar a la Fuerza Civil. Esta decisión se tomó por unanimidad, eliminando una restricción que era considerada discriminatoria.
La reforma incluye la adición del artículo 29 Bis a la Ley de Fuerza Civil y deroga la fracción III del artículo 185 Bis de la Ley de Seguridad Pública. Así, se establece que el ingreso, permanencia o promoción en la carrera policial no podrá ser negado por la presencia de tatuajes o perforaciones, excepto cuando estos contengan símbolos de odio.
Los diputados destacaron que esta disposición representa un avance hacia la inclusión y el respeto de los derechos humanos. El legislador Mario Salinas subrayó que las restricciones a personas con tatuajes eran discriminatorias y contrarias a la libertad individual. La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha reconocido que las decisiones sobre la apariencia forman parte del desarrollo de la personalidad.
La iniciativa observó como un aspecto fundamental la eliminación de barreras que limitan la integración de diversos perfiles en las corporaciones de seguridad pública. Previo a esta reforma, quienes tenían tatuajes visibles enfrentaban obstáculos significativos en su aspiración a formar parte de estas instituciones.
El próximo paso consiste en implementar adecuadamente estas reformas para garantizar que las personas aspirantes a la Fuerza Civil se sientan incluidas y representadas, promoviendo un entorno laboral más diverso y equitativo.