Culiacán, Sinaloa. - La reciente detención del empresario venezolano Álex Saab, ordenada por la justicia de su país, ha generado tensiones dentro del obradorismo duro en México. Este hecho reaviva acusaciones sobre los lazos comerciales y políticos del empresario con figuras clave de la administración previa.
Álex Saab, vinculado al régimen de Nicolás Maduro, fue liberado en Estados Unidos como parte de negociaciones con el gobierno venezolano. Durante su carrera, se convirtió en un actor crucial en los esquemas comerciales chavistas, acumulando una inmensa fortuna y desarrollando relaciones comerciales que lo conectarían con México.
Se señala que Saab sirvió como intermediario entre el chavismo y Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), entidad creada por Andrés Manuel López Obrador para asegurar el abasto de alimentos en el país. Segalmex ha enfrentado acusaciones de corrupción, y las conexiones con Saab han vuelto a ser objeto de escrutinio tras su arresto, lo que podría indicar un posible lavado de activos y mal manejo de recursos públicos.
La situación también pone en el centro del debate político a Leonel Cota, actual subsecretario de Agricultura y exresponsable de Segalmex, quien mantuvo vínculos directos con Saab. Esto tiene implicaciones electorales, ya que su hijo, Manuel Cota Cárdenas, busca la gobernatura de Baja California Sur en las próximas elecciones. Además, el senador Adán Augusto López Hernández había alertado previamente al presidente sobre posibles repercusiones debido a estas relaciones.
Por otro lado, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, adoptó una postura cautelosa durante su gestión, alejándose de la diplomacia mexicana que tiene conexiones con Saab y el gobierno de Caracas. Esta detención podría afectar no solo la política interna, sino también las relaciones exteriores de México en el contexto actual.