Tijuana, Baja California. - La mañana del lunes 2 de febrero, los habitantes del fraccionamiento Villa del Campo enfrentaron momentos de terror cuando criminales utilizaron drones para lanzar artefactos explosivos contra al menos dos viviendas en la privada Mora. Este ataque dejó un boquete notable en el techo de una de las casas y un artefacto bélico fue hallado destrozado en el suelo.
Tras las detonaciones, un operativo de seguridad se puso en marcha en la zona. Los vecinos indicaron que el pánico provocó que varias familias abandonaran sus hogares, mientras que el humo era visible en el área antes de que se supiera el verdadero motivo de la conmoción. No se reportaron personas lesionadas por el ataque hasta este momento.
El despliegue de personal militar, dotado de inhibidores de drones, tenía como objetivo prevenir nuevos ataques y garantizar la seguridad en el perímetro. Las autoridades de los distintos niveles gubernamentales acordonaron la privada para llevar a cabo las investigaciones pertinentes.
La violencia en la región tiene antecedentes recientes. Solo unos días antes, el 30 de enero, se habían encontrado tres cuerpos carbonizados en el Calimax de Villa del Campo tras la extinción de un vehículo en llamas. Los rescatistas hallaron los cadáveres en la cajuela y también una cartulina con amenazas, que ahora forma parte de las indagaciones.
Este ataque se suma a otro incidente significativo ocurrido el 16 de octubre de 2025, cuando una serie de explosivos lanzados desde un dron impactaron las oficinas de la Fiscalía de Combate al Secuestro en Playas de Tijuana. Aunque resultaron dañados vehículos oficiales, no hubo heridos en esa ocasión. Las autoridades continúan con la investigación de estos disturbios que han marcado un alarmante aumento en la violencia en la zona.