Ávila, Castilla y León. - Los colegios e institutos de la comarca abulense del valle del Tiétar enfrentan un desafío cada vez mayor debido a las altas temperaturas. Este fenómeno se ha vuelto recurrente, y las aulas registran temperaturas de hasta 35 grados centígrados, lo que dificulta el proceso educativo.
Mar Gutiérrez, profesora de los institutos de Arenas de San Pedro y Candeleda, señala que el clima extremo afecta tanto a estudiantes como a docentes. "Los alumnos se distraen y no pueden concentrarse", resalta. Ante el calor-extremo-centros-educativos-castilla-leon/">calor, los estudiantes abren botellas de agua y utilizan tapas de cuadernos para refrescarse, mientras que los profesores intentan mitigar el calor con persianas bajadas y ventiladores adquiridos con la ayuda de la Asociación de Padres y Madres.
La situación se agrava en los niveles educativos inferiores, donde la falta de aire acondicionado en varias aulas provoca incomodidades notables en el aprendizaje. "Es imposible rendir en estas condiciones", dice Gutiérrez, quien considera que la adaptación de los centros a la nueva realidad climática es crucial. Se están considerando cambios en el horario escolar para beneficiar el aprendizaje, aunque los conflictos de transporte complican la implementación de tales propuestas.
Este problema no es exclusivo del valle del Tiétar. En Valladolid, el clima también dificulta las clases. Una profesora anónima destacó que en su institución, la falta de espacios frescos y el alto número de alumnos en las aulas hacen que las condiciones de estudio sean complicadas. El debate sobre la adecuación de los centros educativos a los climas cambiantes refleja la necesidad de abordar la infraestructura existente en modo que responda a estas nuevas exigencias.
Cristina Fulconis, portavoz del Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza de Castilla y León (Stecyl), enfatiza que las construcciones actuales no están diseñadas para soportar el calor extremo, pues fueron pensadas para inviernos rigurosos. Las recomendaciones de la Consejería de Educación ante tales temperaturas son consideradas insuficientes, sosteniendo que se requieren medidas estructurales para hacer frente a las olas de calor en los centros educativos.