Tlalpan, Ciudad de México. - El costo de la canasta básica en México ha aumentado significativamente en enero de 2026, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este incremento impacta especialmente a las familias que luchan por mantener su nivel de alimentación con un presupuesto cada vez más ajustado.
El informe del Inegi revela un crecimiento anual del 3.8% en la canasta alimentaria rural y del 5.1% en la urbana, destacando que las ciudades enfrentan un golpe aún mayor. Para muchos, mantener una alimentación básica se ha vuelto más caro en comparación con el año anterior, afectando su economía familiar y calidad de vida.
En enero, el costo de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos mencionó que el gasto mínimo por persona para cubrir la alimentación básica asciende a 1,863.17 pesos en áreas rurales y 2,486.40 pesos en urbanas. Este escenario se agrava cuando se considera el monto adicional requerido para cubrir necesidades no alimentarias, que en áreas rurales alcanza 3,465.76 pesos y en urbanas 4,843.11 pesos.
La inflación anual de 3.8% representa un impacto palpable en la vida diaria. La comida fuera del hogar, incluyendo platillos tradicionales y desayunos, se ha encarecido considerablemente, sumado al aumento en los precios de la carne de res y la leche. Esto ha motivado a las familias a realizar ajustes en sus hábitos de consumo, priorizando productos más económicos y buscando ofertas.
A medida que los precios de los alimentos básicos continúan aumentando, la pregunta persiste: ¿los ingresos de las familias están creciendo al mismo ritmo que estos aumentos? Para muchos, la respuesta es negativa, generando una brecha que afecta la calidad de vida y la nutrición en el país.