Tijuana, Baja California. - En diciembre de 2025, México alcanzó la entrada de 4.5 millones de turistas internacionales, un incremento del 12.3% comparado con el mismo periodo en 2024. No obstante, el gasto total de los visitantes extranjeros cayó a 3 mil 150 millones de dólares, lo que generó preocupación en la industria turística.
El descenso en ingresos se atribuye a un menor gasto medio por turista, que se ha visto reflejado en estancias más cortas y un uso de servicios de menor costo. Este cambio en el comportamiento de los viajeros impacta la rentabilidad del sector, a pesar de que la ocupación hotelera se mantuvo óptima durante las festividades de fin de año.
Los datos del Inegi revelan que los turistas que pasan al menos una noche en un hotel presentaron la mayor disminución en su capacidad de gasto, cuyo promedio ha bajado de más de mil dólares a cifras que preocupan a los empresarios del sector. La competencia de otros destinos turísticos y los efectos económicos de la inflación juegan un papel clave en esta tendencia.
Destinos como Los Cabos y La Paz, en Baja California Sur, son particularmente sensibles a estos cambios. Especialistas consideran que, además de atraer más turistas, México deberá ofrecer experiencias de valor agregado para incentivar un mayor consumo y mantener el capital en las comunidades locales. El reto para 2026 incluye la adaptación a un contexto turístico más competitivo, donde se valoren las ofertas culturales y experiencias significativas.
El sector turístico debe replantear sus estrategias para garantizar el crecimiento y la sostenibilidad ante estos cambios en el perfil del turista. Así, la búsqueda de consolidar la afluencia y mejorar la rentabilidad será fundamental para el futuro inmediato.