Buenos Aires, Argentina. - La causa por los asesinatos de tres sacerdotes y dos seminaristas de la Congregación de Los Palotinos avanza, revelando un posible encubrimiento por parte de la Policía Federal. Este caso emblemático, conocido como la Masacre de San Patricio, ocurrió hace casi 50 años y aún busca justicia.
Cuatro expolicías han sido imputados por el Juzgado Federal Número 3, bajo la dirección de Daniel Rafecas. Estas citaciones abren la puerta a nuevas declaraciones que podrían esclarecer el contexto de esta brutalidad, un crimen que se inscribe dentro de los actos de terrorismo de Estado de la última dictadura cívico militar en Argentina.
La querella, encabezada por abogados como Pablo Llonto, ha presentado nuevos elementos que sugieren que solo un tirador perpetró los asesinatos, en contraposición a la noción de múltiples atacantes. El crimen, que tuvo lugar el 4 de julio de 1976, fue orquestado aparentemente como una represalia, en respuesta a un atentado previo de Montoneros.
La investigación, que se había cerrado por años debido a leyes de impunidad, se reabrió tras la anulación de estas disposiciones legales. Los testimonios de un expolicía en 2022 aportaron indicios que ligan a la Policía Federal con la autoría intelectual de la masacre. Los cuatro exfuncionarios deberán presentarse a prestar declaraciones en los próximos días, un paso crucial para la justicia.
El avance en este caso podría llevar a reexaminar el papel de cuerpos represivos en la Argentina y su relación con organizaciones de la época. La declaración de estos expolicías resulta fundamental para entender la complejidad de una trama que buscó silenciar a voces críticas a través del asesinato sistemático.