Paposo, Antofagasta. - La controversia en torno al proyecto industrial INNA, vinculado al hidrógeno verde y amoníaco, ha generado una intensa discusión sobre sus posibles efectos en las observaciones astronómicas. Eduardo Unda-Sanzana, director del Centro de Astronomía de la Universidad de Antofagasta, explicó las complicaciones que podría traer la instalación en la zona.
Unda-Sanzana señaló que, si bien los astrónomos participaron en la consulta ciudadana, otros sectores de la sociedad civil también expresaron inquietudes relacionadas con el patrimonio y la calidad de vida. El impacto más relevante, según el astrónomo, se centra en la ubicación del proyecto, que podría interferir con la operatividad de los observatorios en Cerro Armazones y el Extremely Large Telescope (ELT).
El astrónomo enfatizó que no es solamente la luz artificial la que representa un problema. Existen otros factores como la emisión de polvo, turbulencias en el aire y vibraciones generadas por la operación industrial que podrían alterar las observaciones. Además, mencionó que el incremento de la microsismicidad podría dificultar la calibración de instrumentos altamente precisos.
Respecto al desarrollo de la zona, Unda-Sanzana propuso que, en lugar de prohibir actividades económicas, se establezcan condiciones que permitan su operación sin afectar negativamente la astronomía. Destacó que el desafío es logar un balance entre el progreso industrial y la conservación de las condiciones necesarias para la investigación astronómica.
El astrónomo también criticó la falta de un marco regulatorio sólido en Chile que aborde la protección del cielo nocturno y la gestión de la luminosidad artificial. Subrayó que la normativa existente ha sido insuficiente para salvaguardar las condiciones necesarias para la astronomía, lo que ha llevado a conflictos con proyectos industriales.