Los Ángeles, California. - Durante la 68ª edición de los premios Grammy, Bad Bunny recibió su cuarto y primer gramófono de la noche al ser galardonado en la categoría de Mejor Álbum Urbano por "Debí tirar más fotos". Su discurso incluido un mensaje político resonante.
El artista, destacado por su influencia en la música urbana, utilizó la plataforma para expresar su rechazo al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE). "Antes de agradecer a Dios, quiero decir: ICE fuera. No somos salvajes, no somos animales; somos humanos, somos estadounidenses también", afirmó frente a una multitud.
A lo largo de la ceremonia, otros músicos también se pronunciaron sobre temas sociales y políticos. Olivia Dean, ganadora del premio a Mejor Nuevo Artista, y Billie Eilish, quien recibió el reconocimiento a Canción del Año por "Wildflower", se unieron a la causa. Eilish, en su intervención, dijo: “Nadie es ilegal en una tierra robada. Que se joda ICE”, subrayando el tono activista de la gala.
El evento no solo se centró en la música, sino que también reflejó un fuerte mensaje político. Algunos artistas acudieron con pines que decían "ICE OUT", incluyendo a figuras como Hayley y Justin Bieber. Estas acciones reflejan un creciente esfuerzo de la industria musical por abordar problemas sociales.
La ceremonia, que continúo con actuaciones de artistas como Sabrina Carpenter y Lady Gaga, se convierte en un momento significativo donde la música y la protesta confluyen. La voz de Bad Bunny resuena con fuerza, sumándose a un llamado colectivo por la defensa de los derechos humanos.