México, Ciudad de México. - En un país donde el mercado fintech crece rápidamente, más de la mitad de las tarjetas de débito y casi la mitad de las tarjetas de crédito siguen sin utilizarse. Esta situación refleja la persistente preferencia por el efectivo en la población.
Las estadísticas indican que aproximadamente el 85% de las pequeñas compras en México se realizan con dinero en efectivo. Esto contrasta fuertemente con el crecimiento de las aplicaciones y servicios de pago digitales que han proliferado en el país en la última década. Aunque el acceso a productos financieros ha aumentado, las actitudes culturales hacia el uso del dinero en efectivo siguen dominando.
Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México, destaca que el temor al escrutinio fiscal disuade a muchos consumidores de adoptar métodos de pago digitales. Esto ha llevado a que empresas fintech como Nu Holdings y Mercado Pago intenten captar la atención de un mercado reacio a abandonar el efectivo por miedo a consecuencias impositivas.
La economía informal en México, donde más del 54% de la fuerza laboral trabaja fuera del sistema formal, alimenta esta preferencia por el efectivo. Muchos ciudadanos ejercen su aversión a la banca establecida, como Roberto Negrete, un consultor que opera casi exclusivamente en efectivo. Esto resalta una tendencia arraigada en el sistema financiero mexicano que aún presenta desafíos para la digitalización.
A pesar de estos obstáculos, se observa un cambio gradual, ya que un 19% de los ciudadanos opta por realizar compras mayores a 500 pesos con tarjeta, un aumento notable en solo seis años. Sin embargo, la brecha entre la digitalización y el uso del efectivo permanece amplia, sugiriendo que la transformación hacia un sistema más electrónico tomará tiempo y esfuerzo concertado.