Centenario, Neuquén. - A 48 horas del fallecimiento de un bebé de un año en el Hospital Natalio Burd, la investigación judicial recibió un giro significativo. Los resultados de la autopsia confirmaron que el cuerpo del menor "no presenta indicios de violencia", excluyendo así la intervención de terceros en el deceso.
Con esta información, la hipótesis de un hecho criminal pierde fuerza y se orienta hacia una muerte por causas naturales, posiblemente derivadas de un deterioro severo en la salud del niño. Las autoridades han informado que el cuerpo del menor será entregado a su familia el lunes, marcando un cierre provisional para esta trágica situación.
Los investigadores reconstruyeron los acontecimientos previos a la llegada de la familia al hospital. El niño y sus padres, provenientes de Potosí, Bolivia, viajaban hacia Neuquén por motivos laborales. Durante el trayecto, el estado de salud del bebé se deterioró de forma alarmante, llevando a sus padres a buscar atención médica inmediata al llegar a la región.
Lamentablemente, al arribar a la guardia del hospital, el personal médico constató que el menor ya no tenía signos vitales, lo que imposibilitó cualquier intento de reanimación. Ante esta situación, el hospital notificó a las autoridades correspondientes para iniciar las indagatorias.
Inicialmente, el caso fue manejado por la fiscal de guardia, Guadalupe Inaudi, quien activó los protocolos necesarios, solicitando la autopsia y recabando testimonios para establecer una línea de tiempo de las últimas horas del niño. La causa será transferida a otra fiscalía una vez reanude la actividad judicial, a partir del lunes, para continuar con los trámites correspondientes.