Xàbia, Alicante. - Mónica Goerlich Buch y Pedro Cárceles Guillén se dieron el "sí, quiero" en la iglesia de San Bartolomé, rodeados de 250 invitados. Después de seis años de noviazgo, los nuevos esposos celebraron su amor en un evento que resaltó la unión de dos familias.
La ceremonia, oficiada por el Padre Santiago Piñeiro, incluyó una emotiva homilía. Mónica deslumbró con un vestido de la firma Navascués, adornado con pendientes heredados de su abuela. Los testigos de la boda fueron los hermanos de ambos.
Previo a la ceremonia, Mónica llegó al templo en un Mercedes clásico acompañado por su padre. Posteriormente, los asistentes se trasladaron a Casa Santonja en Beniarbeig para disfrutar de la celebración. Los invitados llegaron de varias ciudades, destacando la presencia de amigos y compañeros de trabajo de los novios.
La lista de asistentes incluyó personalidades del ámbito social valenciano y familiares cercanos, evidenciando la relevancia del evento en la comunidad. Entre los presentes, se encontraban amigos de la novia llegados de diferentes países.
Mónica y Pedro comenzarán su nueva vida juntos con un viaje a Tanzania, donde realizarán un safari y disfrutarán de playas en Zanzíbar, marcando así el inicio de su vida matrimonial.