México, Ciudad de México. - El Bank of America (BofA) anticipa que el país enfrentará un déficit fiscal de aproximadamente 5.0 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026, superando la meta del 4.1 por ciento establecida por el Gobierno Federal. Esta proyección surge en un contexto de creciente presión para aumentar el gasto en infraestructura y construcción.
Carlos Capistrán Carmona, economista en jefe de BofA para Latinoamérica y Canadá, señaló que la meta de consolidación fiscal que se propuso el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo será “muy difícil” de alcanzar. Según Capistrán, el déficit podría ser más cercano al 5.0 por ciento, debido a la necesidad de invertir en proyectos que promuevan el crecimiento económico.
En 2024, la administración de Sheinbaum Pardo heredó un déficit del 5.7 por ciento del PIB, el más elevado en tres décadas. En 2025, se logró una reducción histórica de 1.2 puntos porcentuales, llevando el déficit a aproximadamente 4.5 por ciento mediante recortes en inversiones públicas. Sin embargo, Capistrán advirtió que mantener este ritmo de ajuste fiscal es insostenible, dada la caída del gasto gubernamental en construcción.
La inversión pública en infraestructura sufrió una contracción del 32.5 por ciento entre enero y septiembre de 2025, una de las más pronunciadas en los últimos treinta años. A pesar de la reducción drástica, se han visto señales de reactivación del gasto público hacia finales de 2025. La propuesta del gobierno para aumentar la inversión física en 2026 en un 9.7 por ciento es un intento de reactivar la economía.
BofA estima un crecimiento moderado del 1.2 por ciento para 2026, impulsado por el sector exportador. Aunque el crecimiento general ha sido débil, las exportaciones mexicanas crecieron más del 5.0 por ciento en 2025, a pesar de la incertidumbre comercial. Sin embargo, la crisis de productividad sigue siendo un desafío estructural, con un crecimiento del PIB per cápita de solo 5.0 por ciento en la última década.