Tijuana, Baja California. - El Hospital de Salud Mental de Tijuana ha registrado un aumento de casos de bullying que afectan la salud mental de menores. Se han reportado ingresos relacionados con autolesiones e intentos suicidas, principalmente por agresiones escolares asociadas al lugar de origen y otros factores.
Aranza Mariel Solís Nicolás, coordinadora del Área de Psicología de Hospitalización, destacó que los niños y niñas enfrentan hostigamientos relacionados con su acento, tono de piel y su identidad en un contexto de constante movilidad en la frontera. Muchos de estos menores han llegado a Tijuana y posteriormente se han establecido en la ciudad.
Los pacientes han compartido experiencias de violencia verbal y física en sus entornos escolares, que impactan negativamente su integración. Las agresiones incluyen empujones, burlas y descalificaciones, siendo el ámbito escolar un detonante significativo en muchos de los casos de crisis que han llegado al hospital.
La violencia física tiende a disminuir en ciertos contextos, sin embargo, las burlas y comentarios despectivos persisten, impactando emocionalmente a los menores atendidos. Los casos de bullying se concentran especialmente en estudiantes de cuarto grado de primaria y secundaria, mientras que en preparatoria la frecuencia es menor.
Solís Nicolás también mencionó que hay un subregistro de agresiones en varones debido a percepciones culturalmente normalizadas. La detección de estos casos es complicada por factores institucionales, como la carga laboral de los docentes y la efectividad de los canales de atención en las escuelas. Para abordar la situación, es esencial considerar el contexto escolar y promover medidas adecuadas de intervención.