Monterrey, Nuevo León. - El factor climático está en el centro de atención para los equipos que competirán en el Estadio Monterrey. Los datos históricos sobre el clima indican que las selecciones deben adaptarse a un entorno diferente al habitual, variando entre calor extremo y condiciones invernales.
Durante la primera quincena de junio, Monterrey registró un máximo de 36.1°C (97°F) y una mínima constante de 25°C (77°F). En comparación, Túnez se enfrentó a temperaturas de hasta 38.8°C (102°F), lo que sugiere que su equipo tiene experiencia en condiciones extremas. Por otro lado, Tokio experimentó fuertes lluvias, mientras que Seúl alcanzó los 32.8°C (91°F), lo que representa un cambio significativo en el ambiente para estos equipos.
A medida que el mes avanzaba, Monterrey mantuvo temperaturas elevadas, coincidiendo con un marcado descenso en otras partes del mundo. Sudáfrica, en un periodo invernal severo, registró 3.8°C (39°F) el 18 de junio. Este contraste crea un reto de aclimatación considerable para los equipos que provienen de climas fríos. Estocolmo y Pretoria, por ejemplo, enfrentarán un clima significativamente más cálido al llegar a Nuevo León.
Las recomendaciones de Protección Civil de Nuevo León para mitigar los efectos del calor son cruciales. Se sugiere evitar la exposición solar entre las 11:00 y 17:00 horas, mantenerse hidratado y no dejar a personas ni mascotas dentro de vehículos estacionados. Este tipo de medidas son vitales para asegurar la salud de jugadores y aficionados durante el evento.
El éxito dependerá de cómo los equipos manejen su aclimatación y sigan los protocolos de salud. El desafío no es solo estratégico, sino también fisiológico, donde la meteorología juega un papel decisivo en el rendimiento deportivo.