Tijuana, Baja California. - La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, inauguró la primera etapa de la Universidad Nacional Rosario Castellanos en Tijuana. A pesar del evento, las instalaciones del centro educativo aún están incompletas, lo que ha generado inquietudes entre los asistentes.
Sheinbaum destacó que los trabajos pendientes para concluir la obra son mínimos y señaló que la unidad académica de Tijuana es una de las dos primeras sedes de la universidad en el país. La otra sede se encuentra en Comitán, Chiapas. Este desarrollo es parte de la elevación de la Universidad Rosario Castellanos de la Ciudad de México a un nivel nacional, decretada a finales de 2024.
Alma Xóchitl Herrera Márquez, rectora de la UNRC, indicó que la universidad cuenta actualmente con una matrícula de 2,594 estudiantes, repartidos en 14 programas de licenciatura. En su discurso, Sheinbaum reafirmó que la educación es un derecho básico, establecido en el artículo tercero de la Constitución, y enfatizó su compromiso para garantizar acceso a la educación superior para todos los jóvenes mexicanos.
La mandataria también expresó su preocupación por los jóvenes que no pueden acceder a preparatorias y universidades, responsabilizando a los gobiernos anteriores por la insuficiencia de instituciones educativas. Además, reveló que el gobierno municipal de Tijuana, dirigido por Ismael Burgueño Ruiz, construirá un puente peatonal en el bulevar 2000 para facilitar el acceso de los estudiantes a la universidad.
La inauguración atrajo a numerosos ciudadanos, algunos de los cuales fueron transportados desde distintas colonias aledañas, generando críticas sobre la organización del evento. Esta participación, aunque muestra interés en la nueva universidad, también resalta los desafíos de logística y la necesidad de servicios adecuados en la zona.