Zacatecas, Zacatecas. - La comunidad minera de Zacatecas se movilizó en la capital del estado para demandar justicia y seguridad tras el asesinato de dos trabajadores en Concordia, Sinaloa. La marcha, titulada “Los mineros estamos de luto”, reunió a cientos de participantes que alzaron la voz por sus compañeros caídos.
La movilización comenzó en la Unidad Académica de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Zacatecas y finalizó en la Plaza de Armas. Laboraron en conjunto trabajadores de distintas empresas mineras, estudiantes, colectivos de personas desaparecidas y familiares de las víctimas, quienes clamaron por acciones concretas ante la violencia en el sector.
Durante la manifestación, los asistentes expresaron su descontento con consignas como “¡No fue confusión, fue extorsión!”. En honor a José Ángel Hernández Vélez e Ignacio Aurelio Salazar Flores, ambos sepultados en sus lugares natales, colegas y seres queridos recordaron su legado y exigieron que el crimen no quede impune.
Un llamado a las autoridades se escuchó claramente en la voz del padre de José Ángel, quien solicitó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al gobernador David Monreal resultados sobre la investigación. Rubén del Pozo, director de la Unidad de Ciencias de la Tierra de la Universidad Autónoma de Zacatecas, notificó que estos asesinatos representan un hecho histórico desafiante para el gremio minero, haciendo hincapié en la necesidad de redoblar esfuerzos en seguridad.
Al concluir la marcha, los participantes leyeron un pronunciamiento oficial y realizaron un minuto de silencio en memoria de los trabajadores fallecidos, reafirmando su compromiso de no permitir que la violencia continúe afectando sus vidas y sus labores.