Monterrey, Nuevo León. - La Comisión Nacional del Agua (Conagua) será la encargada de evaluar el impacto ambiental de la pedrera Matrimar en la Sierra de Picachos. La intervención de activistas ambientales ha puesto en evidencia preocupaciones sobre posibles alteraciones al escurrimiento natural y los mantos acuíferos que sustentan a la zona metropolitana de Monterrey.
Eduardo Obregón Williamson, director de Agua y Drenaje de Monterrey, aclaró que su organismo solo actúa como un usuario más de los recursos hídricos. En un evento reciente, enfatizó que la evaluación corresponde a Conagua y que, hasta el momento, no se prevé un daño inmediato en las fuentes de agua que abastecen la ciudad.
El director también destacó que las principales fuentes de suministro son las presas, así como el acuífero de Buenos Aires en La Huasteca y el acuífero Metropolitano. Sin embargo, activistas mantienen su postura de alerta, alegando que la operación de la pedrera podría afectar los procesos de recarga hídrica en la región.
La Sierra de Picachos es un área ecológica crucial para la captación de agua y para la biodiversidad en Nuevo León. Su importancia radica en que funciona como un sistema de recarga de acuíferos. Los antecedentes de daños ambientales en la zona han llevado a la comunidad a exigir una revisión exhaustiva de las operaciones de la pedrera a fin de preservar este vital recurso.
Se espera que en los próximos días Conagua inicie la evaluación del proyecto, lo que podría influir en la continuidad de la pedrera y en la regulación de actividades extractivas en la Sierra de Picachos.