Apodaca, Nuevo León. - Un año ha pasado desde que la empresa siderúrgica Ternium, dirigida por Máximo Vedoya, causó un derrame significativo de sustancias químicas en el Arroyo La Talaverna. Este evento, ocurrido en abril de 2025, generó graves afectaciones en el ecosistema de la zona, impactando tanto a la flora como a la fauna.
La reacción inicial de Ternium fue insuficiente ante la magnitud del daño. Luego de ser denunciada por ciudadanos en redes sociales y tras la intervención de las autoridades, la empresa reconoció que su actividad había ocasionado una afectación notoria al arroyo y sus alrededores. La situación resaltó la fragilidad del ecosistema y el riesgo que representa para la salud pública en los municipios aledaños.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) clausuró las instalaciones donde se produjo el derrame de sustancias como cloruro ferroso y ácido clorhídrico, además de llevar a cabo inspecciones que evidenciaron la magnitud del desastre. En total, se reportaron 250 m³ de cloruro ferroso y 150 m³ de agua ácida que contaminaron el arroyo.
El impacto del derrame también llevó a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) a iniciar un procedimiento administrativo por la falla estructural que provocó la liberación de estos químicos. Las sanciones no se hicieron esperar, y el Gobierno de Nuevo León impuso una multa de 80 millones de pesos a la empresa por los daños causados, aunque las repercusiones a nivel federal aún están pendientes.
Un año después, la comunidad sigue lidiando con las consecuencias de esta contaminación. Las quejas por olores desagradables y síntomas irritantes persisten entre los habitantes de los municipios de San Nicolás, Guadalupe, Apodaca y Pesquería. Recordar este episodio es crucial para exigir responsabilidad y promover un compromiso mayor de las empresas hacia la defensa del medio ambiente y la salud pública.