La Concordia, Sinaloa. - El crimen organizado ha llevado a empresas mineras a suspender sus operaciones en varias regiones de México, afectando millonarias inversiones. Según informes, desde 2019, situaciones de amenazas, extorsiones y secuestros han creado un entorno inseguro en estados como Guerrero, Sinaloa y Sonora.
Un caso reciente involucra a la minera Vizsla Silver, que pausó su proyecto Pánuco tras el secuestro de 10 ingenieros, cinco de los cuales han sido encontrados sin vida. Aunque la empresa no ha confirmado oficialmente la suspensión de su actividad, explicó en un boletín su decisión de garantizar la seguridad de su personal. El cuestionable entorno llevó a la compañía a poner en espera a sus contratistas.
Vizsla Silver había conseguido un financiamiento de 300 millones de dólares en noviembre, recursos destinados para impulsar su proyecto enfocado en plata y oro. Sin embargo, la inseguridad en la zona ha levantado alertas entre la Cámara Minera de México y otras organizaciones, quienes manifiestan que estos problemas ponen en riesgo la integridad de los trabajadores y afectan seriamente la atracción de inversores.
Los antecedentes de violencia en la industria minera no son recientes. Desde 2019, empresas como Telson Mining y Minaurum Gold también han suspendido operaciones debido a extorsiones. En un informe del 2021, se documentó el asalto a la mina Mulatos y armados que robaron toneladas de recursos en la mina Plomosas. Recientemente, un reporte de EIA afirmó que cárteles han tomado control de minas en Querétaro, ampliando su influencia en la industria.
Las acciones del crimen organizado generan un impacto significativo en la industria minera, representando hasta el 5% de los costos totales y afectando la competitividad del sector, según datos de Camimex. A medida que la violencia crece, las operaciones mineras y las inversiones enfrentan un futuro incierto en México.