México, Ciudad de México. - La producción de maíz y granos básicos en el país atraviesa una crisis estructural, afectando severamente la seguridad alimentaria, según Juan Carlos Anaya Castellanos, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas. La falta de políticas productivas efectivas ha sido un factor determinante en esta situación.
Anaya indicó que, tras la firma del Tratado de Libre Comercio, México producía el 84% de los granos que consumía, pero se espera que para 2025 esta cifra caiga al 42%. Este cambio implica un aumento significativo de las importaciones, principalmente desde Estados Unidos, lo que preocupa a especialistas del sector.
Desde 2018, la producción nacional ha disminuido en 5 millones de toneladas, mientras que las importaciones han aumentado en 10 millones de toneladas, un desequilibrio notable. El maíz es particularmente alarmante, ya que México, siendo su país de origen, se convierte en el mayor importador mundial tanto de maíz amarillo como blanco.
La dependencia de las importaciones pone en riesgo la autosuficiencia alimentaria del país. Para abordar esta crisis, se requieren políticas que fortalezcan la producción local de maíz y otros granos básicos. El reto es significativo, y su solución será crucial para mejorar la situación alimentaria en México.