Monterrey, Nuevo León. - El ingeniero Roberto Villanueva, de 53 años, llevó a cabo un recorrido simbólico en el centro de Monterrey durante el Viernes Santo, cargando una cruz de madera de casi 100 kilos. Su destino: la Basílica de Guadalupe, a seis kilómetros de distancia.
Villanueva comenzó su recorrido en el cruce de las avenidas Colón y Félix U. Gómez, portando una corona de espinas reales y vestido de blanco y azul. Aunque no enfrentó azotes, su fe lo impulsó a avanzar. A lo largo del trayecto, passou por Pino Suárez, Constitución y Morones Prieto, adentrándose en la colonia Independencia.
A las 8:30 de la mañana, alcanzó su meta. Su rostro reflejaba el esfuerzo, con sudor y pequeñas gotas de sangre tras un impactante recorrido. Durante el camino, algunos transeúntes se detuvieron a observar, grabar o incluso orar mientras Villanueva transitaba con su cruz.
Es la primera vez que realiza esta acción, motivado por un mensaje de reflexión hacia quienes cometen actos violentos o dañan a otros. Su intención es llegar a quienes guardan rencor y se alejan de la vida. Villanueva, originario de Tampico, Tamaulipas, busca tocar profundamente el corazón de su familia con esta representación.
En un mundo donde la violencia y la desconfianza predominan, su acto simbólico busca invitar a la reflexión y la reconciliación entre los ciudadanos.