La Habana, Cuba. - El gobierno cubano condenó los planes de Donald Trump de imponer aranceles a los países que suministran petróleo a la isla, asegurando que ello intensificaría las dificultades económicas y sociales de sus ciudadanos. Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, calificó esta medida de "chantaje y coerción".
El mandatario cubano expresó que estas acciones demuestran "el carácter fascista, criminal y genocida" de la administración estadounidense. Durante una publicación en X, Díaz-Canel enfatizó que estas medidas perjudican directamente al pueblo cubano y afectan gravemente sus condiciones de vida en medio de una crisis económica.
Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores, también condenó la amenaza de Washington de utilizar su poder para explotar recursos de otros países. Subrayó que la intención de los Estados Unidos es quebrantar la soberanía de las naciones del hemisferio donde se aplican tales presiones.
Cuba enfrenta su crisis económica más grave desde la caída de la Unión Soviética, y los analistas advierten que el país se encuentra en una situación crítica con menos de tres semanas de combustible disponible. La falta de petróleo podría conducir a la paralización de sectores esenciales como el transporte y la agricultura, afectando la vida cotidiana de los cubanos.
Diplomáticos europeos han expresado su preocupación de que la presión creciente por parte de Estados Unidos haga que la situación en Cuba se convierta en una crisis humanitaria, poniendo en riesgo la estabilidad del país y potencialmente desencadenando un éxodo masivo de su población.