León, Guanajuato. - La creciente preocupación por los casos de sarampión ha llevado a especialistas a informar que el uso de cubrebocas no protege contra esta enfermedad. Aunque el cubrebocas puede ser útil en la prevención de contagios de virus respiratorios, no es efectivo frente al sarampión.
El doctor Javier Castellanos, profesor de Infectología en la Escuela de Medicina de la Universidad La Salle Bajío, enfatizó que para prevenir el sarampión es fundamental contar con inmunidad. Esta inmunidad se puede adquirir al haber padecido la enfermedad o, de manera más efectiva, mediante el esquema completo de vacunación.
“El cubrebocas reduce riesgos para contagios de influenza y COVID-19, pero no elimina la posibilidad de contraer sarampión”, declaró Castellanos. A diferencia de los virus respiratorios que se transmiten por gotas, el virus del sarampión puede permanecer en el aire durante varias horas, facilitando su propagación.
El especialista destacó la importancia de que las personas menores de 50 años revisen su esquema de vacunación. Quienes no estén seguros de haberlo padecido o no cuenten con comprobante de al menos dos dosis aplicadas después del primer año de vida deben considerarse no inmunizados. “La vacunación es la mejor medida de protección”, afirmó.
Finalmente, en medio de la discusión sobre el uso de cubrebocas, el mensaje es claro: aunque este puede ayudar a prevenir virus respiratorios, para el sarampión, la única estrategia efectiva sigue siendo la vacunación.