Acapulco, Guerrero. - La coordinadora del clúster Clima de la Cooperación Alemana, Lorena Gudiño Valdez, declaró que los daños causados por huracanes en Acapulco resaltan las consecuencias de no actuar frente al cambio climático. En una entrevista, Gudiño subrayó la necesidad de fortalecer la resiliencia en la región.
Gudiño indicó que, para enfrentar futuros fenómenos meteorológicos, no solo es esencial reconstruir infraestructura, sino también desarrollar capacidades institucionales, sociales y ambientales. La cooperación técnica alemana ha implementado una estrategia estatal de cambio climático para abordar la vulnerabilidad de Guerrero ante estos eventos.
La Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático, un proyecto de la GIZ, se centra en ofrecer asesoría técnica y financiamiento para la adaptación y mitigación del cambio climático. En un reciente taller, se reunió a académicos y activistas para trabajar en un diagnóstico de la estrategia climática de Guerrero, convocado por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales.
El proceso se intensificó tras la devastación causada por el huracán Otis. Aunque la cooperación alemana no tiene un mandato humanitario específico, participa en la planificación y diagnóstico para la reconstrucción. Gudiño enfatizó que una de las primeras acciones fue crear una guía de reconstrucción con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Esta estrategia prioriza la adaptación basada en ecosistemas, reconociendo que la pérdida de recursos naturales, como manglares y bosques, incrementa el riesgo de inundaciones y deslizamientos. La ausencia de un programa estatal de acción climática en Guerrero, a pesar de su alta exposición a desastres, ha motivado la necesidad de crear una estrategia alineada a la Ley General de Cambio Climático, que incluirá un inventario de emisiones y diagnósticos participativos.