Durango, Durango. - El despliegue militar contra el crimen organizado en Durango ha sido objeto de críticas por presuntas violaciones a derechos humanos. Desde la llegada de más de 700 elementos del Ejército Mexicano, se han presentado cerca de un centenar de denuncias relacionadas con homicidio, tortura y abuso de autoridad.
El operativo, lanzado el 10 de junio, involucra al grupo especial “Murciélagos”, que se centra en operaciones tácticas. Junto a este grupo, se integraron unidades dedicadas a patrullajes urbanos y operativos de cateo, que se apoyan en vehículos blindados para garantizar su desempeño en la capital duranguense.
Las denuncias han sido presentadas tanto por organizaciones civiles como por las propias víctimas de estos abusos. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Durango (CEDHD) están examinando cada uno de estos casos, lo que potencia la presión sobre las autoridades para aclarar las circunstancias en las que se producen estas alegaciones.
Desde el inicio del operativo, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha enfatizado su compromiso con la seguridad en la región. Sin embargo, la creciente ola de denuncias resalta la necesidad de un balance entre la actuación militar y el respeto a los derechos fundamentales.
Los próximos pasos incluyen un seguimiento estrecho de las investigaciones por parte de las comisiones de derechos humanos y una posible revisión del protocolo de actuación de las fuerzas militares en contextos de seguridad.