Zaragoza, España. - La madrugada del desahucio de Hamza y sus tres hijos en el barrio de Torrero generó una fuerte movilización vecinal. A pesar del esfuerzo de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), la familia fue desalojada, lo que provocó la indignación de los presentes. Hamza y sus hijos, que se encontraban en una situación de alta vulnerabilidad, quedaron sin hogar, trasladándose al Albergue de Zaragoza.
Los miembros de la PAH llegaron temprano para impedir el desalojo, pero se encontraron con una fuerte presencia policial. A las 08:00, hora de la convocatoria, casi un centenar de personas se reunió en la calle, gritando consignas en apoyo a la familia. Niños del colegio cercano, CEIP Domingo Miral, también participaron para expresar su solidaridad. Jorge Molina, director del centro, destacó la crítica situación de vulnerabilidad que enfrentan estos menores.
Tras la llegada de la comisión judicial, la situación se volvió tensa. Los representantes de la PAH intentaron razonar con la policía, pero el desalojo se consumó a las 10:15. La reacción de los vecinos fue inmediata, organizándose en una manifestación hacia el Centro Cívico de Torrero para exigir una solución habitacional para Hamza. Carlos, portavoz de la PAH, lamentó el desenlace, pero celebró la fuerza mostrada durante la movilización.
La alternativa ofrecida fue una plaza en el albergue para que la familia pudiera vivir temporalmente. Este espacio, aunque no es ideal, representa una situación menos precaria. La PAH recordó que Hamza contaba con contrato de alquiler, pero se encontraba en una complicada situación de impagos que lo llevó al desalojo.
Los antecedentes del caso revelan una posible estafa, según la PAH, ya que Hamza había estado pagando su alquiler, pero la propietaria reclamó que no había recibido los pagos. La plataforma insiste en la importancia de garantizar el derecho a una vivienda digna y en la necesidad de un mayor apoyo social.