Ciudad de México, México. - La ciudadanía ha mostrado escepticismo ante las cifras oficiales que indican una reducción del 37% en las desapariciones en solo dos meses. Los datos, presentados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, han suscitado dudas respecto a su veracidad y manejo.
Desde hace un año, cifras de desaparecidos han evidenciado un alarmante aumento del 122% en distintos periodos. Aunque se argumenta que los homicidios dolosos han disminuido en un 42% desde el inicio de su gobierno, la convergencia de estas cifras genera desconfianza en la población. Sheinbaum ha prometido abordar el tema, pero hasta ahora no ha dado una explicación adecuada sobre la creciente cifra de desaparecidos no localizados.
Un reciente anuncio de la presidenta sugiere que la plataforma oficial que documenta las desapariciones presenta problemas, lo que ha derivado en una supuesta "depuración" de los registros. A pesar del optimismo de los funcionarios, la realidad de la violencia y los casos de desapariciones sigue siendo alarmante, evidenciada por múltiples incidentes de violencia en la ciudadanía.
Las encuestas del INEGI revelan que la percepción de inseguridad ha aumentado entre los habitantes de diversas regiones. Este crecimiento del miedo contradice la narrativa del gobierno, que busca presentar un panorama más seguro. A medida que los casos de violencia se vuelven más frecuentes y visibles en la vida diaria, la seguridad parece un objetivo cada vez más lejano.
Con la promesa de ofrecer claridad sobre el tema de las desapariciones, la administración de Sheinbaum enfrenta el reto de restaurar la confianza de la población. La verdad detrás de las cifras podría ser crucial para cambiar la percepción general y abordar los problemas de seguridad en el país.