Chihuahua, Chihuahua. - La situación política en Chihuahua se tensa ante el creciente malestar en el seno del Partido Acción Nacional (PAN) por las decisiones de su actual dirigente estatal, Daniela Álvarez. Se le acusan de concentrar su estrategia en la capital y ignorar otros municipios clave, lo cual genera descontento entre los panistas.
La postura del PAN ha sido clara: competirá solo, sin alianzas con otras fuerzas políticas como Morena, PRI o MC. Esta decisión se ha consolidado en otras partes del país, pero en Chihuahua, el enfoque ha generado divisiones internas. La falta de alianzas podría traducirse en una debilidad electoral, especialmente ante la creciente competencia.
Daniela Álvarez, que busca establecerse como candidata para futuras elecciones, ha enfrentado cuestionamientos por su inacción en ciertas localidades. Su estrategia parece centrarse predominantemente en Chihuahua capital, Juárez y Delicias, dejando otras áreas desatendidas. Esto ha llevado a sectores del PAN a expresar su inconformidad, cuestionando su capacidad para movilizar el partido a nivel estatal.
El ambiente interno del PAN es cada vez más complejo. Las críticas sobre la ausencia de trabajo territorial ponen en duda la viabilidad de una candidatura plurinominal exitosa. Para competir eficazmente y recuperar el apoyo de la base, la estructura de partido deberá ser más integral y proactiva.
Las decisiones que tome el PAN en los próximos meses serán cruciales para determinar si logrará mantener su base electoral o si el descontento interno se traducirá en una pérdida significativa frente a otros partidos en las elecciones venideras.