Tequila, Jalisco. - Diego Rivera Navarro, presidente municipal de Tequila, fue detenido el 5 de febrero de 2026 en la Operación Enjambre, dirigida por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Las acusaciones lo ligan con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y actividades de extorsión contra empresarios del sector tequilero.
La detención de Rivera Navarro, junto a otros altos funcionarios, revela el uso de instituciones municipales para imponer cobros ilegales y clausurar negocios. Su gestión, impulsada por la coalición Morena-PT-PVEM, ha finalizado abruptamente, dejando a Tequila en un estado administrativo crítico tras la captura de seis alcaldes bajo el mismo operativo federal.
La Operación Enjambre fue diseñada para desarticular redes criminales. Según la SSPC y la Fiscalía General de la República, el alcalde operaba como un enlace entre las autoridades y el CJNG, exigiendo a compañías como José Cuervo hasta 60 millones de pesos en sobornos. También se investiga la posible implicación en lavado de dinero utilizando criptomonedas para financiar actividades delictivas.
La corrupción en el ayuntamiento estaba profundamente arraigada. Con la captura de Rivera Navarro, se desmantelaron varios de sus colaboradores, incluyendo a directores de Seguridad Pública, Obras Públicas y Catastro, quienes estaban involucrados en la ejecución de extorsiones y amenazas de violencia política de género a opositores, incluyendo regidoras y activistas locales.
Los próximos pasos marcarán una etapa de reorganización en el gobierno local. El síndico municipal, Omar Ramírez, se ha designado como encargado del despacho, mientras se busca restablecer la gobernabilidad en un Tequila severamente afectado por este escándalo y que ahora enfrenta un escenario de inestabilidad política.