Manzanillo, Colima. - El 3 de febrero de 2026, las playas de Manzanillo fueron escenario de un inusual avistamiento del dragón azul, un molusco gasterópodo conocido como Glaucus atlanticus. Las autoridades de la Unidad Estatal de Protección Civil emitieron una alerta para locales y turistas sobre el potencial peligro de este organismo.
La llegada del dragón azul está ligada a factores ambientales, como el incremento de la temperatura del agua y corrientes marinas inusuales que arrastran a estos moluscos hacia la costa. Este fenómeno resalta cómo las alteraciones en el ecosistema marino pueden facilitar el contacto humano con especies exóticas y potencialmente peligrosas.
Expertos recomiendan no tocar el dragón azul. Pese a su apariencia atractiva, este pequeño molusco de solo cuatro centímetros es capaz de provocar picaduras dolorosas. Las autoridades incrementaron la vigilancia en la zona y piden a los visitantes que informen sobre cualquier avistamiento a los guardavidas o a través del 911, evitando así riesgos innecesarios.
El dragón azul se distingue por su método de obtención de veneno, ya que se alimenta de organismos tóxicos, como la carabela portuguesa, acumulando sus toxinas en su propio cuerpo. Este mecanismo de defensa lo convierte en un depredador peligroso, y su colorido cuerpo azul y plateado le permite camuflarse en el océano. Sin embargo, su forma de desplazarse lo hace vulnerable, siendo arrastrado a la orilla por corrientes y vientos fuertes.
En caso de contacto accidental, es crucial saber que la picadura puede causar ardor intenso, enrojecimiento e incluso ampollas en la piel. El Dr. Julio Armas Castro, especialista en toxicología, advierte sobre prácticas inadecuadas para aliviar el dolor y recomienda el uso de agua de mar para enjuagar la zona afectada. También se sugieren compresas frías para mitigar la inflamación. Evitar el uso de agua dulce y remedios caseros es fundamental para prevenir complicaciones.