Riosucio, Caldas. - El Tribunal Administrativo de Caldas ha confirmado la sentencia de primera instancia que condena al Ejército Nacional por la ejecución extrajudicial de un menor indígena. Este hecho, ocurrido en 2000, resalta preocupaciones sobre los derechos humanos y la actuación del Estado en contextos de conflicto armado.
La sentencia reconoce perjuicios materiales a favor de los padres de la víctima y establece que el menor fue detenido arbitrariamente mientras asistía a una celebración comunitaria. Posteriormente, fue ejecutado y presentado como un guerrillero en combate, una acusación falsa que vulneró sus derechos fundamentales.
Los demandantes sostuvieron que se trató de una ejecución extrajudicial y una desaparición forzada, afirmaciones respaldadas por testimonios que contradicen la versión oficial. El Tribunal también subrayó que, al momento de su muerte, el joven no participaba en ningún acto de combate, lo que sitúa la responsabilidad directamente sobre las fuerzas militares.
En el contexto de violencia que afectaba a la región durante ese tiempo, se demostró que el menor colaboraba económicamente con su familia, un hecho que incrementó el impacto de su muerte en su hogar. Esta decisión judicial se suma a otros pronunciamientos que buscan justicia y reconocimiento para las víctimas del conflicto armado en Colombia.
Los próximos pasos incluyen la reparación integral de los daños causados, así como un seguimiento de las medidas que se implementarán para garantizar que hechos similares no se repitan en el futuro.