Progreso, Yucatán. - Ejidatarios del ejido de Sierra Papacal accedieron a reabrir el bombeo de agua potable tras un diálogo directo con autoridades estatales. Esta decisión se tomó después de que un grupo de manifestantes cerrara diez pozos, afectando a las comisarías de Chuburná, Chelem y la zona industrial de Yucalpetén.
El Gobierno del Estado, encabezado por el secretario general de Gobierno, Omar Pérez Avilés, y el subsecretario de Gobierno y Desarrollo Político, Pablo Castro Alcocer, se reunió con los líderes ejidales en respuesta a sus inquietudes. Durante el encuentro, se estableció un canal de comunicación para abordar sus necesidades de manera institucional y respetuosa.
La medida de presión por parte de los ejidatarios fue en respuesta a la expropiación de tierras a través del Decreto Presidencial del 7 de diciembre de 1992, que afectó a 223 hectáreas de uso común en su comunidad. Esta situación había generado tensiones en la relación entre los grupos y las autoridades.
Las partes acordaron continuar el diálogo en los próximos días, lo que ofrece la posibilidad de encontrar soluciones a largo plazo. La administración estatal reafirmó su compromiso de fomentar la comunicación y el entendimiento, priorizando la legalidad y el bienestar de las comunidades afectadas.
El Gobierno del Estado enfatizó que el camino del entendimiento y la concertación son esenciales para construir un futuro donde el respeto mutuo permita mitigar conflictos en temas hídricos y de tierra.