Tijuana, Baja California. - Enedina Arellano Félix, la única hermana sobreviviente del notorio cártel Arellano Félix, ha regresado a Tijuana tras haber mantenido un bajo perfil durante años. Con 65 años, se le reconoce por su astucia en el mundo de los negocios, relacionado a la legitimización de fondos ilícitos y operaciones en varios sectores.
A pesar de la falta de evidencias que la vinculen directamente a actividades ilegales, su nombre ha resonado en investigaciones sobre lavado de dinero. Algunos registros la ubican como una figura clave en la recuperación de activos perdidos en operaciones con autoridades de México y Estados Unidos. A lo largo de los años, ha diversificado sus inversiones, incluyendo farmacias y el sector inmobiliario.
Arellano Félix ha sabido mantenerse al margen del escrutinio público, en contraste con sus hermanos, quienes han enfrentado diversas condenas. Por ejemplo, su hermano Francisco Javier Arellano Félix, detenido en 2006, y Benjamín, quien purga una larga condena tras ser aprehendido en Puebla. Estos antecedentes convierten su retorno en un tema de interés tanto social como de seguridad.
Su regreso se produce en un contexto delicado, donde el narcotráfico y la violencia siguen marcando a la región. A medida que algunos exintegrantes del cártel son liberados de prisión, su influencia podría reavivarse. Observadores locales destacan que su habilidad para generar relaciones sociales y empresariales sigue siendo un factor crucial para mantener bajo control sus operaciones.
Enedina Arellano Félix representa un legado complicado de una de las dinastías del crimen organizado en México. Con un futuro incierto ante el auge del crimen y las continuas investigaciones de las autoridades, su reaparición promete seguir acaparando la atención en Baja California.