Monterrey, Nuevo León. - La reciente apertura de “Fyrulais”, la primera escuela en Argentina dedicada a jóvenes que se identifican como therians, ha encendido el debate sobre el fenómeno en otros países, incluyendo México. En esta escuela, los estudiantes participan en talleres que les enseñan a perfeccionar comportamientos asociados con animales, como caminar a cuatro patas y ladrar, en un entorno que busca validar su identidad.
El movimiento therian ha crecido en popularidad principalmente en plataformas digitales, donde se observa a jóvenes adoptando características animales, lo cual ha generado tanto curiosidad como críticas. La escuela ofrece actividades como el quadrobics, una práctica que no solo se ve como un ejercicio físico, sino como una forma significativa de expresión para quienes se identifican de esta manera, distanciándose de la idea de que son animales en su totalidad.
Testimonios en redes sociales indican que quienes se consideran therians no se ven a sí mismos como animales completos, sino que experimentan una conexión emocional o espiritual con un animal específico. Este aspecto del fenómeno ha suscitado interrogantes sobre su naturaleza, si es simplemente una expresión cultural juvenil o una moda pasajera que podría requerir un seguimiento psicológico.
En Guanajuato, el interés por el fenómeno ha crecido con la convocatoria para una reunión masiva de therians en el Arco de la Calzada, lo que sugiere que la conversación se está extendiendo. La posible creación de centros similares plantea preguntas sobre las reacciones del sistema educativo y de los padres de familia, generando inquietud sobre si se debería considerar una forma de inclusión.
A medida que el debate continúa, surge la inquietud sobre la posible expansión del modelo educativo en México. La creciente discusión en torno a la identidad y expresión personal sugiere que el fenómeno podría cruzar fronteras digitales para llegar al Bajío.