Quito, Ecuador. - El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha decretado un nuevo estado de excepción que se mantendrá por 60 días en nueve provincias del país y en cuatro cantones adicionales, como parte de la estrategia para enfrentar el crimen organizado. Esta medida busca intensificar los esfuerzos contra el narcotráfico.
Las provincias afectadas son Pichincha, Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos. Además, se incluyen los cantones de La Maná en Cotopaxi, Las Naves y Echeandía en Bolívar, y La Troncal en Cañar. El decreto tiene como objetivo mejorar la seguridad pública en estas áreas.
Durante el estado de excepción definido en el Decreto Ejecutivo 535, los derechos de inviolabilidad del domicilio y de la correspondencia estarán suspendidos. Esto permitirá a las autoridades, incluyendo Policía y Fuerzas Armadas, llevar a cabo operaciones de interceptación de comunicaciones y revisiones sin necesidad de autorización judicial previa en lugares donde se sospeche la presencia de grupos armados.
A pesar de esta medida, no se incluye el toque de queda como se había estipulado en decretos anteriores. Desde 2024, Ecuador se encuentra bajo el estado de ‘conflicto armado interno' para abordar la creciente actividad de grupos criminales, que han sido clasificados como terroristas por el gobierno. En 2025, el país registró un alarmante aumento en la cifra de homicidios, alcanzando aproximadamente 9.300.
Ante la proximidad de la Semana Santa, el Ministerio de Defensa ha anticipado el despliegue de más de 33,000 efectivos militares. Estas fuerzas realizarán operaciones de control en todo el país, incluyendo áreas marítimas, ciudades y puntos estratégicos, buscando así mejorar la seguridad durante esta festividad.