Reino Unido. - Un estudio reciente publicado en la revista The Lancet confirma que las estatinas, medicamentos usados para reducir el colesterol, son mucho más seguras de lo que se había asumido anteriormente. La investigación se centró en datos de más de 155,000 pacientes en 23 ensayos clínicos.
Investigadores de la Universidad de Oxford encontraron que la mayoría de los dolores musculares reportados por los pacientes no son causados por las estatinas, sino atribuibles a factores como la edad o el efecto nocebo. Solo 1 de cada 15 casos de síntomas musculares se relacionó directamente con el medicamento.
El estudio indica que, aunque durante el primer año de tratamiento existe un incremento del 7% en el riesgo de dolor muscular, después de ese lapso no hay diferencias significativas entre quienes toman el fármaco y quienes reciben un placebo. Esta situación sugiere que el temor a efectos secundarios ha llevado a muchos a interrumpir un tratamiento esencial para prevenir infartos.
Este hallazgo tiene un gran impacto, ya que las estatinas han demostrado salvar miles de vidas anualmente. Las estadísticas reflejan que los beneficios de su uso superan ampliamente los riesgos identificados, lo cual refuerza la confianza en su prescripción por parte de los médicos. Los expertos recomiendan a los pacientes que no suspendan su tratamiento sin la orientación de un profesional.
El estudio también abordó la influencia del efecto nocebo, donde los pacientes experimentan síntomas negativos por la anticipación de efectos adversos. Las conclusiones de esta investigación, una de las más grandes realizadas en el campo, proporcionan información valiosa tanto para médicos como para millones de pacientes en todo el mundo.