Monterrey, Nuevo León. - En México, los perros han dejado de ser solo guardianes del hogar y se han convertido en parte fundamental de millones de familias. Según el INEGI, el país cuenta con aproximadamente 43.8 millones de perros, y casi 7 de cada 10 hogares tienen una mascota, evidenciando un cambio significativo en la relación entre humanos y animales de compañía.
Tradicionalmente, la figura del perro en los hogares de nuevo-leon-corea-sur-vinculo-cultural/">Nuevo León estaba vinculada a la seguridad, permaneciendo en espacios exteriores como protectores de la vivienda. Sus necesidades emocionales a menudo eran desatendidas, limitándose su rol a la vigilancia.
Recientemente, la percepción sobre los perros ha evolucionado, promoviendo una visión más integral en su cuidado. La responsabilidad sobre su salud, bienestar y calidad de vida ha aumentado considerablemente, cambiando la dinámica familiar.
Esta transformación social también se ha respaldado con un cambio legislativo en el estado. La Ley de Protección y Bienestar Animal para la Sustentabilidad del Estado de Nuevo León, promulgada en 2016, reconoce a los animales como seres sintientes y obliga a garantizarles un trato digno. Posteriormente, esta ley ha sido reformada para fortalecer la protección de los animales y asegurar su bienestar.
El avance en la legislación incluye la incorporación del maltrato animal en el Código Penal de Nuevo León, donde se contemplan penas significativas para quienes cometan actos crueles. Este marco legal refleja un cambio profundo en la comprensión del bienestar animal, señalando que el cuidado de un perro se traduce en una responsabilidad que ahora tiene respaldo jurídico.
Así, en menos de una década, los perros en Nuevo León han dejado de ser considerados meramente como guardianes, convirtiéndose en miembros de la familia que requieren y merecen respeto. Este enfoque renovado hacia los animales de compañía marca un hito en la evolución cultural y legal de la sociedad regiomontana.