Huesca, Aragón. - Jesús Lobera, exdirector del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga), está siendo investigado por la Guardia Civil por su supuesta participación en una trama de irregularidades vinculadas a la empresa Forestalia, que opera en el sector de energías renovables. Las acusaciones incluyen prevaricación y coacciones para aprobar proyectos de forma fraudulenta.
Lobera, anteriormente veterinario y político del PSOE, ocupó el cargo en el Inaga durante ocho años. Las críticas de sus funcionarios apuntan a su escaso criterio técnico en evaluaciones ambientales, lo que podría haber facilitado la aprobación de proyectos controversiales. Su cercanía con altos directivos de Forestalia ha levantado sospechas sobre la naturaleza de su gestión.
Se ha documentado que Lobera cambiaba las evaluaciones ambientales desfavorables para que los informes fuesen favorables a la empresa. Según varios testimonios, este comportamiento incluyó la reasignación de la elaboración de dictámenes que garantizaban resultados positivos, eliminando garantías de revisión por parte de los técnicos correspondientes.
Las irregularidades también se extienden al Ministerio para la Transición Ecológica, donde Eugenio Domínguez, exsubdirector general de Evaluación Ambiental, se sumó a las supuestas manipulaciones. Se le acusa de asignarse proyectos de Forestalia y de retirar propuestas que podían resultar desfavorables. Estas irregularidades han sido reconocidas en el ámbito ministerial, donde se dieron cuenta de la inconsistencia en los informes que llegaban a su despacho.
Las implicaciones de esta investigación son considerables, ya que no solo afectan a Lobera y Domínguez, sino que también ponen en el foco a la empresa Forestalia. Los organismos involucrados deben aclarar estas prácticas para garantizar la transparencia y la legalidad en la gestión ambiental en el futuro.