Veracruz, Veracruz. - Najara Taylor, madre de un niño con autismo, solicita la intervención de la Secretaría de Educación de Veracruz para que investigue la discriminación que sufrió su hijo en el centro educativo Howard Gardner. Tras denunciar el maltrato, la escuela le exigió dar de baja a su hijo.
La madre denuncia que el niño ha sufrido marcas visibles en su cuerpo y que la institución, que se presenta como inclusiva, no le ofreció el apoyo necesario. Según Najara, su hijo solo podía asistir tres horas al día debido a su condición. Al intentar hablar sobre su experiencia, le pidieron que firmara un documento de silencio.
El niño enfrentó situaciones desalentadoras; cuando se presentaban crisis relacionadas con su neurodivergencia, lo separaban del grupo. Además, Najara comparte que en ocasiones su hijo llegaba a casa con moretones, lo que agrava la preocupación sobre su bienestar.
La situación ha generado un llamado de atención sobre las prácticas inclusivas dentro de las instituciones educativas en Veracruz. El deber de la Secretaría de Educación es garantizar que todos los niños tengan un ambiente seguro y respetuoso. La respuesta de la SEV ante esta solicitud será crítica para el futuro de otros estudiantes en situaciones similares.
Najara espera una pronta respuesta de las autoridades y que su denuncia motive a otras familias a hablar sobre sus experiencias. A través de acciones comunitarias, busca crear conciencia sobre la importancia de la inclusión real y el trato digno a todos los niños.