Irapuato, Guanajuato. - En el kilómetro 7 del Libramiento Querétaro-León, la Fonda Mony se ha convertido en un destino icónico para quienes buscan disfrutar de las fresas más dulces de la región. Este establecimiento, que se ha mantenido por más de 36 años, es un punto de parada obligado para transportistas, familias y turistas.
La Fonda Mony ofrece una variedad de platillos, siendo las fresas su principal atractivo. Santiago Cruz Venegas, encargado del lugar, mencionó que entre sus especialidades se encuentran la fresa de canasta, la fresa con crema, y derivados como la cajeta de fresa, fresas cristalizadas, y opciones innovadoras con chiles y chocolate. Esta mezcla de tradición y creatividad ha sido clave en su éxito.
La mermelada casera, que se elabora siguiendo una receta familiar, requiere un proceso de 10 horas, resultando en un producto espeso y aromático. Este aderezo se combina con fresas frescas, crema y otros ingredientes, brindando un sabor auténtico que cautiva a los comensales. Cruz Venegas afirma que en temporadas altas pueden consumir hasta 15 litros de mermelada semanalmente, especialmente cuando llegan grupos de turistas en autobús.
Aunque las ventas han disminuido en años recientes debido a cambios en las rutas de los automovilistas, la esperanza persiste en la Fonda Mony. Con la llegada de la Feria de las Fresas, el establecimiento espera un aumento en el flujo de visitantes y, por ende, un incremento en la demanda de sus populares fresas con crema.
Los esfuerzos de Fonda Mony reflejan la riqueza gastronómica de Irapuato y la importancia de mantener vivas las tradiciones culinarias en la región.