Culiacán, Sinaloa. - Ismael "El Mayo" Zambada, cofundador del cártel de Sinaloa, ha sido señalado por las autoridades estadounidenses como responsable de ganancias por 15.000 millones de dólares en el contexto del narcotráfico. Esta cifra supera la orden de decomiso de 12.600 millones de dólares impuesta a Joaquín "El Chapo" Guzmán. Sin embargo, estas cantidades no reflejan necesariamente la riqueza personal real de ambos capos.
Zambada aceptó en agosto de 2025 declararse culpable de cargos relacionados con el narcotráfico ante una corte federal en Brooklyn. Como parte de su acuerdo, se impuso una sentencia monetaria de decomiso de 15.000 millones de dólares, vinculada a sus actividades criminales durante décadas. Aunque esta suma es la mayor conocida en el cártel, no implica que se hayan encontrado activos equivalentes a su nombre.
Por otro lado, "El Chapo" fue condenado en 2019, y el tribunal ordenó el decomiso de 12.600 millones de dólares, una cantidad calculada en función de sus ganancias durante el tiempo que estuvo en funcionamiento el cártel. A pesar de la magnitud de la cifra, aún no se ha recuperado una parte significativa de estos recursos, ya que la complejidad de la red financiera del narcotráfico dificulta su rastreo.
La revista Forbes incluyó a Joaquín Guzmán en su lista de multimillonarios, estimando su fortuna personal en 1.000 millones de dólares antes de su captura. Esta evaluación buscaba definir el patrimonio personal de Guzmán, distinto de las ganancias totales de su organización. A diferencia de Zambada, no hay estimaciones públicas claras sobre la fortuna personal de "El Mayo".
El análisis de las resoluciones judiciales sugiere que Zambada tiene el mayor monto judicialmente atribuido en comparación con Guzmán, pero esto no implica que alguno de los dos haya mantenido realmente la riqueza mencionada. Ambos capos enfrentan la dificultad de rastrear y verificar sus activos, lo que complica el entendimiento del verdadero impacto financiero de sus respectivas organizaciones.